Segunda Parte: opacidad androcéntrica del saber académico

-Ah! Quería preguntaros... ¿quién
fue Aristóteles? -preguntó la Bella.

-¿Aristóteles? Uno de los hombres más sabios
de la humanidad -respondió la Bestia.

Pues a mí me parece que era un poco tonto -replicó ella-.
Escuchad esto. Aquí. La hembra es menos espiritual que el
varón, más suave, más recoleta pero menos sencilla, más
impulsiva y en consecuencia, dice, el hombre es más brusco y más
sencillo, menos falso...

-Y tú ¿no estás de acuerdo?

-Yo no soy falsa ni poco espiritual -dijo ella-. No, este
hombre es un perfecto tonto que no sabe nada sobre las
mujeres. Le hubiera valido más escribir sobre los cielos
únicamente. Nadie podría contradecirle en eso. Porque ¿quién
puede decir lo que hay en la superficie de la luna?

La bella y la bestia
(versión dirigida por Fielder Cook)

Hemos podido notar que la lectura crítica no-androcéntrica de la Política de Aristóteles nos conduce a meditar sobre di versas cuestiones que afectan a nuestra vida social en un doble plano: la realidad práctica, tal como la vivimos, y las explicaciones teóricas que elaboramos para comprender esta realidad (y que son una parte de esa misma realidad, entendida en sentido amplio y global).

No me he propuesto analizar aquí las relaciones que pudieran advertirse entre la realidad social que vivió Aristóteles y su explicación. Tampoco en qué medida el modelo aristotélico está en la base de nuestra realidad social, es decir, las repercusiones de la Política en la teoría y en la práctica políticas actuales. Ciertamente, la sociedad del tiempo de Aristóteles y, por tanto, su pensamiento, presentan notorias diferencias en relación con nuestra vida social, aunque podemos notar también rasgos comunes fundamentales. Lo que aquí me he propuesto es dilucidar el pensamiento que se expresa en esta obra para compararlo con textos del discurso académico que dicen explicarla, a fin de des-cubrir las estructuras que gobiernan, profundamente, este discurso, y cómo se manifiestan en textos de autores de ideología supuestamente diversa. Por tanto, centraré la atención en el texto de Aristóteles y en los textos que lo analizan, con el objeto de desentrañar los mecanismos mediante los que se construye el discurso académico actual y desvelar, así, la opacidad de este sistema explicativo.

Para ello, me fijaré en las claves conceptuales que utilizamos, instrumento básico para la definición de la vida social; los principios que sustentan el universo discursivo mediante el que explicamos -justificamos- los conflictos personal/colectivos; el sistema de valores que cohesiona y da sentido al discurso.

Empezaré por algunas claves conceptuales, como son las palabras mujer y hombre, ser humano, tal como pueden des velarse en el primer nivel de lectura crítica no-androcéntrica. Pasaré, en seguida, a un segundo nivel de lectura crítica a fin de rastrear, así, lo incluido y lo excluido de la Política de Aristóteles en los diversos textos del discurso académico actual y, de este modo, la relación entre el universo mental del filósofo y el nuestro.